El libro de la vida y la muerte.
«Si nadie me ve, no me importa, y si todos me ven, no me importa tampoco. Un mundo me ve, el más grande de todos los mundos: Yo.» -Whitman, W. 'Canto a mí mismo'.
sábado, 5 de enero de 2019
Enciendo la luz de tu sendero
Me pregunto si Azrael te sostuvo en brazos
y te condujo por el vasto sendero
o a caso ese es el nombre que has heredado
para hacerte inmortal entre dos mundos
los años no han borrado el llanto derramado
se ha hecho cascada, lago y rìo
hoy te imploro
de rodillas en la arena
no quiero verte convertido en océano
no quiero perderte la pista
aunque no te haya sujetado a tiempo
y aunque te hayan querido niña
sè que vendrìas a ser niño travieso
me visitas entre sueños
para jugar con mis pecados
aùn desde tu inocencia de Santo
si en lugar del Universo
tengo permitido amarte
dèjame amarte para siempre
y desenredar tus ondulados cabellos
hasta que te quedes
dormidito en un sueño de amor profundo
Me escogiste desde las alturas y tuve miedo
me apartè violentamente sin meditarlo con el corazòn
actuè bajo el influjo del cegado instinto
y me equivoquè rotundamente
todos los temores anunciados
se hicieron realidad
y aquì estamos
saliendo a flote
y te dejamos en lo profundo
cuando nos podrìas acompañar
no sabes cuànto deseo que estuvieras conmigo
para adorarte sin reservas cada sol
para adorarte cada luna
sin descanso
perdona nuestros pecados àngel de dios
àngel de la muerte
àngel de mi vida
no sabìamos lo que hacìamos
ahora lo padecemos como malos cristianos
sòlo Dios sabe lo cruel que he sido
sòlo Èl conoce el peso de la culpa
sòlo Èl conoce el ardor del espìritu
cuando no se es justo y bueno
sòlo Èl nos concede el alba de la misericordia
y nos da la vida aùn despuès de la muerte
y nos da la vida aùn despuès del pecado
Doy fe, me arrepiento como no imaginas
te sufro hasta lo màs hondo
y me arrodillo ante tì para que te apiades
cuando debas interceder por mi salvaciòn
si la merezco
y de rodillas permanecerè ante ti
para lavar tus pequeños pies
con làgrimas de arrepentimiento
mi pequeño pàlpito
retoño de Araguaney de mayo del 2015
fruto del amor, flor de loto
que subiste conmigo las cumbres andinas
y descendiste hasta lo màs profundo de las aguas
para dormir eternamente hasta que te despierte
con la estampa de un beso en la frente iluminada
pequeño àngel sagrado de mis entrañas
pido a Dios que mi Amor alumbre tu portal
si has sido arrojado a la oscuridad del firmamento
que ninguna oscurana te haga sentir temor
que mi Amor sea la luz en tu camino celeste
que te abrace cuando sientas frìo
que te ampare y no sientas soledad
que el tiempo sea noble y justo contigo
para no demorarme a tu encuentro
yo te cuidarè, si me lo permites
y pido a mi guìa sostenga tu mano
cuando no encuentres el camino de regreso a casa
y alumbre a tu paso con el fuego de Dios
hasta que pueda sostenerte entre mis brazos
y llevarte a nuestro hogar en las alturas
junto a todos mis seres amados
cuando me gane tu perdòn
y haya terminado mi camino aquì en la tierra
y seamos Uno en el Amor y en la Eternidad
Pido perdòn a mi amado Hijo, pido perdòn al Universo, a la Madre Tierra, y a mì por haberme traicionado. Pido perdòn a Dios que habita en cada partìcula de nosotros.
jueves, 21 de mayo de 2015
LXVI
I
Un mínimo del error bastase
para oxidar el metal más fino:
Estamos
a la espera del tiempo,
Sin saber qué es el tiempo.
¿Es
azar? ............................ ¿Es designio?
Gira el
grifo,
El agua
detenida en suspenso….
1, 2, 3…
Sin saber si debe salir,
O
permanecer transpuesta al mundo
En interiores
tubéricos,
Ennegrecidos de tiempo.
4, 5, 6…
Una gota decide derramarse,
La acojo frágil, diminuta,
En mi mano.
¿Cómo se habría de llamar?
Tímida
se desborda,
Como las otras saladas,
de mis
entrañas salidas.
Cuando no sabía si era una gota
auténtica
la que miró al mundo,
Antes de llegar el tiempo.
No le reprocho me humedeciera,
Mientras más pronto se desvanece,
Más irreal parece.
II
Si
aún el Araguaney florecido
no ha desprendido sus hojas,
Liberadlas,
Su sino es caer en tierra,
Marchitar.
Es posible que el día torne a ser
el Tiempo,
Sin matarlo.
Que esa vez fuese real,
Y el error no
oxidara
nuestras entrañas,
Pero aún falta un poco de
Astronomía
para comprender las Estrellas.
III
Todo gira,
Se mueve, Transforma,
Y
la vida con la muerte ya son una.
-Suelta
las hojas marchitas-
Masa
tibia,
incolora,
Con todos los prismas dispuestos
a brotar.
*
Antes de destruirnos
Ven a dar el soplo de blanda y
consistente nube,
Sé armonía de verdor.
Ve sentir con los sentidos
Abiertos.
Junto al tiempo
Trae algo útil al espíritu,
Llena el vacío.
….
sábado, 28 de febrero de 2015
Pluma Pueril.
¿Quién le disculpa,
merecidamente,
a la Inspiración,
la falta de Pluma?
¿Quién justifica,
a la Pluma,
su existencia,
cuando la Tinta se esfuma?
Carnes Muertas.
La carne pertenece a las carnes
todas se devoran,
se fermentan,
se idealizan;
y el Espíritu,
enfermedad propia de la carne,
quizá sea solo una invención,
para llenar el vacío
de su insípidez.
Pasos.
Se abrió un ojo
cerrando paredes de consciencia.
Un diente roto,
rodante hasta chocar
con el cádaver introvertido
que surge inadvertido
en su lecho de las aceras muertas.
Donde pasos confusos
conducen a la continuidad sin meta,
arrastrando el nauseabundo andar
en sus olores vacíos
que desbordan
al otro lado de la acera.
Donde pisa el rojo
tacón de la dama
que entrega mentiras
en verdades de labios
que no creen en nadie.
Otra esquina con huecos paralelos
en sonrisas fingidas
que no ocultan cicatrices,
de los brazos cortados
que jamás le sonríen,
cuando cruzan a lo lejos
miradas huidizas,
cortando la acera.
En el centro,
la mosca se posa
y la rata olvida
su pútrida materia.
jueves, 26 de febrero de 2015
La Diosa.
Los dioses creados por los hombres son los únicos finitos.
Los filósofos mataron los dioses figurantes,
destirparon sus naturalezas pensadas,
creadoras creadas de sus ideales instintivos.
Fueron fumados con la resistencia de un cigarrllo rajado a la mitad;
Hastiados del mito que les dejó sin consuelo,
de la simpleza de sus abstracciones indulgentes,
mediocres,
del sangrado que los parió a imagen y semejanza de sus bajos instintos.
Quebradas las testimoniales piedras labradas,
hecha jirones sus vestimentas sucias,
quemadas las páginas parlantes,
exiliadas las mentes infestadas;
Ya sin significado las nombradas Blasfemias...
Nació el Super Hombre,
y se creyó Dios.
Rotas las cadenas el 'despertar' lo cegó,
Olvidó que la luz de la ignorancia no permite visión.
La Diosa deshumanizada no es su creación,
ella solo es,
cuando aquellos deambulan soñando el despertar.
Ni la niebla más densa,
ni la ignorancia más ególatra,
opaca su indiferente Divinidad.
Blanco sobre lienzo.
Cada día se sentaba a pintar el cuadro más hermoso de su vida,
con el lienzo níveo y el blanco en pincel,
con que afloraban sus idealizadas pinturas,
donde todo día podía recomenzar,
sin alterar,
aquel lienzo del viejo mercado visitado siglo atrás.
Paulatinamente mejoró su técnica,
alcanzando y dejando atrás,
niveles en su expresividad,
ya no requería del pincel,
el lienzo se tornaba diminuto ante la inmensidad de la totalidad.
Pintaba desde la semilla interior,
abríase enraízadamente al entorno,
lo inmediato del instante que le rodeaba
hasta figurarse entre los entes visibles,
materia, cuerpos en movimiento,
también lo inamovible;
el ramaje iba abrazando luego auras,
pintando destellos de luz y oscuridad;
alcanzó cielos, estrellas,
planetas, galaxias,
comprendía el Universo,
el Todo,
el Ser y la Verdad.
Llevó a extremos este oficio,
tornándose incomprensible la perfección,
ahora su Ser era todo pintura,
colores,
lienzo e idea,
era paisaje, belleza,
identidad, esencia.
Pasado un tiempo, al encontrar tal esplendor en el arte pintorezco, decidió aprender un nuevo oficio.
con el lienzo níveo y el blanco en pincel,
con que afloraban sus idealizadas pinturas,
donde todo día podía recomenzar,
sin alterar,
aquel lienzo del viejo mercado visitado siglo atrás.
Paulatinamente mejoró su técnica,
alcanzando y dejando atrás,
niveles en su expresividad,
ya no requería del pincel,
el lienzo se tornaba diminuto ante la inmensidad de la totalidad.
Pintaba desde la semilla interior,
abríase enraízadamente al entorno,
lo inmediato del instante que le rodeaba
hasta figurarse entre los entes visibles,
materia, cuerpos en movimiento,
también lo inamovible;
el ramaje iba abrazando luego auras,
pintando destellos de luz y oscuridad;
alcanzó cielos, estrellas,
planetas, galaxias,
comprendía el Universo,
el Todo,
el Ser y la Verdad.
Llevó a extremos este oficio,
tornándose incomprensible la perfección,
ahora su Ser era todo pintura,
colores,
lienzo e idea,
era paisaje, belleza,
identidad, esencia.
Pasado un tiempo, al encontrar tal esplendor en el arte pintorezco, decidió aprender un nuevo oficio.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

