I
Un mínimo del error bastase
para oxidar el metal más fino:
Estamos
a la espera del tiempo,
Sin saber qué es el tiempo.
¿Es
azar? ............................ ¿Es designio?
Gira el
grifo,
El agua
detenida en suspenso….
1, 2, 3…
Sin saber si debe salir,
O
permanecer transpuesta al mundo
En interiores
tubéricos,
Ennegrecidos de tiempo.
4, 5, 6…
Una gota decide derramarse,
La acojo frágil, diminuta,
En mi mano.
¿Cómo se habría de llamar?
Tímida
se desborda,
Como las otras saladas,
de mis
entrañas salidas.
Cuando no sabía si era una gota
auténtica
la que miró al mundo,
Antes de llegar el tiempo.
No le reprocho me humedeciera,
Mientras más pronto se desvanece,
Más irreal parece.
II
Si
aún el Araguaney florecido
no ha desprendido sus hojas,
Liberadlas,
Su sino es caer en tierra,
Marchitar.
Es posible que el día torne a ser
el Tiempo,
Sin matarlo.
Que esa vez fuese real,
Y el error no
oxidara
nuestras entrañas,
Pero aún falta un poco de
Astronomía
para comprender las Estrellas.
III
Todo gira,
Se mueve, Transforma,
Y
la vida con la muerte ya son una.
-Suelta
las hojas marchitas-
Masa
tibia,
incolora,
Con todos los prismas dispuestos
a brotar.
*
Antes de destruirnos
Ven a dar el soplo de blanda y
consistente nube,
Sé armonía de verdor.
Ve sentir con los sentidos
Abiertos.
Junto al tiempo
Trae algo útil al espíritu,
Llena el vacío.
….
